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Plataforma

Multitenant, con la marca de cada organización encima

Un mismo esqueleto de plataforma —tipografía, formas, componentes y los colores con que el producto avisa— y una capa de marca por organización: nombre, logo, favicon, color primario y acento. La organización se ve como ella misma; el registro se comporta igual en todas.

Expedientes

El trámite completo, con su rastro de revisión

La postulación entra a una cola y cada trámite tiene su propia dirección: se comparte, se vuelve a abrir y se retoma donde quedó. Aprobar deja registrado quién revisó y cuándo; pedir cambios deja además la sección, el motivo y la nota de quien revisó, para que el socio sepa exactamente qué corregir.

Los documentos se versionan: al cargar uno nuevo, el anterior no se borra —queda marcado como superado, con su fecha—, y cada versión guarda quién la cargó, cuándo y hasta cuándo vale.

Vista previa ilustrativa: no es una captura del producto ni muestra datos de ninguna organización.
Cupos

El techo se ve antes de chocarlo

El cupo corre por mes calendario y se renueva el mes siguiente. El socio ve cuánto lleva consumido y cuánto le queda, y cuando el pedido supera lo disponible el sistema se lo dice con la cifra en la mano, sin retar a nadie.

El tope se deriva de la receta del socio. Cuando ese dato no está —una migración antigua, por ejemplo— no hay tope automático y el operador sigue siendo el control: preferimos decirlo así antes que vender un control universal que no lo es.

Vista previa ilustrativa: no es una captura del producto ni muestra datos de ninguna organización.
Dispensación

Registro de la entrega, y correcciones con motivo

Cada entrega queda asociada al socio, a los productos con su cantidad y su aporte, y al operador que la registró. Las líneas se copian del catálogo en el momento del registro: editar un producto después no reescribe la historia de un pedido antiguo.

Corregir una entrega ya registrada es una edición con motivo obligatorio, que deja un antes→después en la historia. Los eventos previos no se tocan: se agrega uno nuevo.

Cuándo aparece un nivel de atención lo decide un solo módulo del producto, y ese módulo es su dueño: ninguna pantalla resuelve por su cuenta cuándo advertir. Por eso este sitio no repite esos criterios: si los enunciáramos acá tendríamos dos versiones públicas de la misma regla, y una de las dos quedaría vieja.

Vista previa ilustrativa: no es una captura del producto ni muestra datos de ninguna organización.
Datos y marca

Dos cosas que no se negocian

Los datos son de la organización

Cada organización ve solo los suyos. Cuál es la organización de la sesión lo resuelve el servidor en cada petición, a partir del dominio por el que entras y de tu identidad. Si la petición trae una organización —así se desambigua a quien pertenece a varias—, el servidor la contrasta contra las tuyas: pedir la de otra devuelve un no autorizado, nunca sus datos.

La legibilidad no la decide tu marca

El color de la organización reemplaza dos escalas de color: la de marca y la de acento. Lo que se pinta con ellas sí se tiñe —un rótulo de sección, la barra del cupo mientras el consumo va dentro del tope—, y ahí se acaba. El rojo, el amarillo y el verde con que el producto avisa no salen de esas dos escalas: los pone la plataforma y ninguna marca los reemplaza. Un «vencido» nunca se lee con el color del cliente, y un branding mal elegido no puede volver ilegible una advertencia.

Rol y responsabilidad

Los datos que cargas siguen siendo tuyos

Los datos que tu organización carga en el producto —los de tus socios incluidos, y entre ellos datos sensibles— son de tu organización. Nosotros los alojamos y los procesamos por encargo tuyo, para que el servicio funcione: no los usamos para otra cosa, no los cruzamos con los de otra organización y no decidimos qué se hace con ellos. Esa decisión es tuya.

Los proveedores que intervienen para operar el servicio —infraestructura en la nube, correo transaccional y firma electrónica— actúan bajo ese mismo encargo. Lo que se firme entre tu organización y nosotros es materia de contrato; esta página lo declara en lenguaje llano, no lo reemplaza.

Agricultura Evolutiva provee software. No cultivamos, no tenemos ni distribuimos producto de ningún tipo, y no participamos de la operación de nuestros clientes: cada organización decide y responde por lo suyo. Nuestro trabajo es que lo que decidió quede registrado.